Histiocitoma canino:
el caso de Emma

Clínica veterinaria A Media Lúa: Histiocitoma canino, el caso de Emma


El histiocitoma canino es un tumor cutáneo muy frecuente en perros jóvenes. Su comportamiento es benigno, no produce metástasis ni es invasivo, y suele resolverse de manera espontánea en un plazo de alrededor de tres meses: os facilitamos más información y os contamos el caso de Emma.

El aspecto del histiocitoma canino suele ser el de una masa solitaria redondeada de pocos centímetros de diámetro, con superficie lisa, sin pelo, tacto firme y color rojo llamativo. Los lugares más habituales de aparición son orejas, patas o cuello. La edad de aparición va desde los cuatro meses hasta los cuatro años de edad. Existe una predisposición en bóxer, bulldog o labradores, pero también podemos verlos en otras razas o en mestizos.

Normalmente no provocan en el animal ni picor ni dolor, pero en ocasiones pueden ulcerarse e infectarse, produciendo ligeras molestias y haciendo que quizás se laman repetidamente esa zona. En este caso se puede optar por hacer limpiezas, medicar y poner un collar isabelino a nuestra mascota, o directamente proceder a la extirpación quirúrgica del nódulo.

Otras lesiones de presentación similar serían las debidas a picaduras de garrapata, por lo cual es muy importante conocer la historia clínica, o los linfomas cutáneos, si bien estos últimos, al contrario que el histiocitoma, suelen presentarse de forma múltiple.

En consulta la manera menos invasiva de diagnosticarlo es mediante tinción y observación a microscopio de las células que se recogen realizando una punción del bulto con aguja fina. La imagen que veremos es bastante característica, por lo que la biopsia no se hace de primera intención, si bien si el animal se va a someter a alguna intervención rutinaria como castración, extracción de piezas dentales supranumerarias u otras propias de la edad, se puede aprovechar la misma anestesia para eliminación de esta lesión.


EL CASO DE EMMA

En la clínica veterinaria A Media Lúa conocimos a Emma recientemente. Es una perra mestiza de cinco meses de edad nacida en la calle. Creció suelta cerca de una playa y sin ningún cuidado veterinario. El día que su nueva familia la recogió la acercaron a un consultorio cercano a su casa, donde le aplicaron las desparasitaciones externas e internas pertinentes y recomendaron baños antisépticos para curar las pequeñas heridas por rascado que presentaba en piel, recomendándoles además que la alimentasen con un buen pienso.


Clínica veterinaria A Media Lúa: Histiocitoma canino, el caso de Emma


Un par de semanas más tarde su aspecto había mejorado notablemente, pero vinieron a nuestra clínica porque les preocupaba que todavía tuviese un bultito muy rojo en el costado, y nos contaron que el día anterior había sangrado un poco. Emma no le hacía el menor caso a la lesión y, cuando se la tocaban, no reaccionaba en modo alguno.


Clínica veterinaria A Media Lúa: Histiocitoma canino, el caso de Emma


El aspecto era el de un histiocitoma, pero procedimos a realizar una punción para confirmarlo. Como Emma está cercana a la edad de esterilización, si la lesión persiste se reseccionará el mismo día de la cirugía, mientras tanto enseñamos a sus cuidadores a limpiarla adecuadamente y a vigilar los posibles cambios que exigirían una nueva revisión por nosotras, tales como ulceración/infección, aumento exagerado de tamaño…

A pesar de que los propietarios suelen alarmarse bastante cuando aparece un histiocitoma de manera repentina en su mascota, deben saber que, salvo complicaciones, el único consejo veterinario será esperar a su desaparición.

AddThis Social Bookmark Button