¡Mucho cuidado con los
gatos paracaidistas!

Clínica veterinaria A Media Lúa: ¡Mucho cuidado con los gatos paracaidistas!


Seguramente todos tengamos en mente bonitas imágenes de gatos observando el entorno o descansando en el alféizar de una ventana. En una casa de planta baja con un animal acostumbrado al exterior no debería suponer ningún tipo de problema, pero la cosa cambia cuando la ventana se sitúa a varios metros sobre el suelo: os hablamos de ello en este artículo...

Aunque los gatos son ágiles por naturaleza y tienen buena capacidad para medir las distancias, a veces pueden perder el equilibrio, o les vence la curiosidad y el instinto cazador frente a pajarillos o insectos y... acaban precipitándose al vacío.

No hay diferencia entre hembras y machos en el porcentaje de gatos paracaidistas. Sí hay un mayor número de gatitos jóvenes, y por tanto inexpertos, o no castrados movidos por el impulso sexual, que se precipitan desde alturas, lo cual no significa que gatos esterilizados de cualquier edad estén libres de peligro.

Si la distancia al suelo es lo suficientemente grande, lo habitual es que caigan sobre las cuatro patas, aunque el impacto puede suponer que fracture una o varias extremidades. Si la distancia es demasiado pequeña no tendrán tiempo de recolocarse en el aire, por lo que recibirán el golpe en abdomen, tórax o cabeza, suponiendo esto una mayor gravedad para su vida.

Aunque el gato aparentemente no presente ninguna herida, es importante que sea revisado por un veterinario, pues es frecuente que haya lesiones internas como pneumotórax, que podrán suponer riesgo para la vida del animal en cuestión de horas, o incluso contusiones en hígado o riñón que no darán la cara hasta días después.

Tras el susto de la primera caída podríamos caer en el error de creer que nuestro amigo habrá escarmentado o aprendido la lección, pero esto no sucede así. Si su carácter es explorador y sigue teniendo acceso a una altura sin protección, es habitual que se repita el episodio y no siempre correrá la misma suerte. Por ello deberíamos concienciarnos de que es importante tener cuidado y cerrar ventanas y balcones, o colocar medidas de protección como mosquiteras o rejillas que eviten riesgos.

Además os recordamos la importancia de enriquecer el medio interior en casa para satisfacer sus necesidades de actividad física y mental, con acceso a zonas altas con estanterías o muebles a distintos niveles a los que puedan subir y bajar con facilidad. También juegos interactivos como pelotitas rellenas de premios o ratoncillos con movimiento, e incluso un compañero felino con el que corretear y tenderse emboscadas por la casa. Sin olvidar, por supuesto, que nosotros mismos debemos compartir no sólo espacio, si no también tiempo y juego con ellos a diario.

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